lunes, 3 de agosto de 2009

ARTEMISIA GENTILESCHI, LA PRIMERA MUJER PINTORA

¿Hubo pintoras en los comienzos de la historia de arte?, la respuesta es obvia ahora bien ¿quienes fueron estas mujeres pioneras en la historia?. Esta respuesta por desgracia ya no es tan conocida. En el Renacimiento encontramos pintoras de reconocido prestigio como por ejemplo:

* Sofonisba Anguissola (nacida en Cremona alrededor de 1530 - Palermo alrededor de 1625), fue a España llamada por el rey Felipe II.
* Lavinia Fontana (Bolonia, 1552 - Roma 1614) marchó a Roma por invitación del papa Clemente VIII.
* Fede Galizia (Milán o Trento, 1578 - Milán 1630) pintó bodegones y una Judith con la cabeza de Holofernes.

Pero no es hasta el barroco cuando aparece, la que es considerada la primera mujer pintora de la historia por la calidad de sus obras y porque consiguió vivir del arte y firmaba us obras -algo realmente insólito hasta entonces-, se trata de Artemisia Gentileschi.

Artemisia Lomi Gentileschi (Roma, 8 de julio de 1597 - Nápoles, hacia 1654) fue una pintora italiana, hija del pintor toscano Orazio Gentileschi (1563-1639). Su depurada técnica la convirtió en la mejor pintora del Barroco italiano.

Fue la primera mujer en pintar motivos o escenas religiosas, la primera en ser admitida en la Academia de Arte de Florencia (1616), la primera en ganarse la vida a través de la pintura. Fue además la primera y única mujer en adoptar el carabaggismo (es una corriente pictórica dentro del barroco que designa el estilo de los artistas que se inspiraron en la obra de Caravaggio). Pero lo más importante es que fue una de las más grandes artistas del Barroco Italiano. Dejó 34 obras maestras firmadas y aunque hay otras que se cree que también son suyas, se adjudicaron a distintos autores coetáneos.

En su tiempo su pintura se cotizaba en las cortes europeas como una de las mejores entre sus contemporáneos y su influencia se hacía sentir ampliamente en la pintura napolitana, italiana y europea. Sin embargo, tras su muerte cayó inexplicablemente en el olvido y la mayoría de su obras se perdieron.

Uno de los temas favoritos de Artemisia Gentileschi es el de la historia bíblica de Judit, la viuda virtuosa que seduce y asesina al malvado Holofernes con su propia espada. Judit y Holofernes (c.1620, Galería de los Uffizi, Florencia) es uno de los ejemplos de cómo trata este tema.

Entre sus obras, caracterizadas por su hábil manejo del claroscuro (contraste de luces y sombras) y su dramática interpretación del tema narrativo, se encuentran El nacimiento de san Juan Bautista (1635, Museo del Prado, Madrid) y María Magdalena (Palacio Pitti, Florencia).

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