Nacido
en 1945 y conocido como el “padrino de la erótica japonesa” cuya obra se ha intentado censurar en repetidas ocasiones en su país natal, ha
sabido conjugar a la perfección el clasicismo tradicional pictórico y del grabado
japonés con su particular y contemporáneo imaginario.
Toshio Saeki es uno
de los ilustradores más aclamados en Japón y con mayor proyección internacional, maestro de la ilustración erótica
japonesa, en el reino de los sentidos tejedor de ensoñaciones psicosexcuales, devora e invade el mundo cotidiano circundante con sus imágenes decadentes y un tanto
dementes de sexo lujurioso, sensual, perturbador, oscuro y luminoso por partes iguales.
Practica la impresión Chinto, una versión moderna del ukiyo-e, un género tradicional de grabado japonés en madera (xilografía), "pinturas del mundo flotante" o estampa japonesa surgido en el siglo XVII y se extiende hasta el siglo XX con diferentes escuelas y entre cuyos artistas más representativos se e encuentran Utamaro, Hokusai o Hiroshige por ejemplo.
La
originalidad de Toshio radica en la temática de la obra de arte que
vomita monstruos, colegialas perturbadoras, pesadillas de tinte
sádico que chocan, seducen y provocan reacciones psíquicas y físicas en los
espectadores. Todo ello sin abandonar ese sentido y sensibilidad
particular de la armonía oriental.
En él, hombres,
mujeres, monstruos, niños y animales se mezclan para mostrarnos su
propia visión interior del mundo. Busca premeditadamente impresionar al
espectador, también quiere hacernos reflexionar sobre nuestros
deseos ocultos y mostrarlos abiertamente al público.
Aquí dejamos un pequeño vídeo con la imaginería de este artista acompñado de la música de Béla Bartók tan inquietante como las estampas de Toshio.













