domingo, 31 de marzo de 2013

Arte Zen


La filosofía Zen siempre me ha atraido, esa búsqueda de la paz interior y de la serenidad y como no, su aplicación a las artes plásticas.

Las artes zen buscan expresar la verdadera “mismidad” -la esencia última y primeigenia- de un fenómeno o situación, su misterioso “espíritu” viviente que forma parte de la esencia siempre cambiante de la existencia.

 Esto exige una intuición que fluya libremente y que surja del estado de no-pensamiento. Cuando se crea verdadero arte zen, no se le considera obra humana, sino más bien la expresión de la naturaleza fluyendo espontáneamente a través del artista

Existe un larga tradición, que en forma de cuentos  y haikus -relatos breves como pequeños dardos intelectuales, poesía tradicional japonesa- en los que se expresa de manera magistral este estado de pensamiento. 

Como muestra aquí dejo el cuento de "La taza vacía", así como una muestra musical zen con la flauta tradicional de bambú  -Shakuhachi-.

La taza vacía


Según una vieja leyenda, un famoso guerrero, va de visita a la casa de un maestro Zen.  Al llegar se presenta a éste, contándole de todos los títulos y aprendizajes que ha obtenido en años de sacrificados y largos estudios.


Después de tan sesuda presentación, le explica que ha venido a verlo para que le enseñe los secretos del conocimiento Zen.

Por toda respuesta el maestro se limita a invitarlo a sentarse y ofrecerle una taza de té.

Aparentemente distraído, sin dar muestras de mayor preocupación, el maestro vierte té en la taza del guerrero, y continúa vertiendo té aún después de que la taza está llena.

Consternado, el guerrero le advierte al maestro que la taza ya está llena, y que el té se escurre por la mesa.

El maestro le responde con tranquilidad "Exactamente señor. Usted ya viene con la taza llena, ¿cómo podría usted aprender algo?
Ante la expresión incrédula del guerrero el maestro enfatizó: " A menos que su taza esté vacía, no podrá aprender nada"


lunes, 11 de febrero de 2013

Segundo Chomón

Segundo Chomón Ruiz (Teruel, 1871-París, 1929), pionero del cine junto a los hermanos Lumière, George Méliès y Charles Pathé al que me apetecía dedicrle unas líneas en esta pequeña abadía.
Se trasladó a París a mediados de 1895, pocos meses antes de la presentación oficial del cinematógrafo Lumière, en donde se casó con la actriz de teatro y vodevil Julienne Alexandre Mathieu que había intervenido como actriz en algunas películas y trabajaba en el taller de coloreado a mano de películas fotograma a fotograma fundado por Georges Méliès en 1897.
Chomón empezó a trabajar en el taller de manera casi inmediata, preludio de la que será una de sus obsesiones más grandes hasta el momento de su muerte: el cine en color. Su habilidad y dedicación le llevaron a idear poco tiempo después un revolucionario sistema de coloreado a mano conocido con el nombre de «pochoir», que después, con ligeras evoluciones, fue patentado por Charles Pathé con la denominación Pathécolor.
A su vuelta a Barcelona fundó un estudio para la coloración de películas. En 1906 fue contratado por la empresa francesa Pathé, para la que realizó más de 100 cortometrajes. Fué precisamente an la Pathé Frères en donde utilizó el primer travelling y en esta misma cinematografica rodó su famosa obra  Hotel EléctricoChomón trabajó incansablemente en nuevos descubrimientos técnicos y efectos especiales que luego aplicaba a sus películas fantásticas. Sus colaboraciones en mitos del cine mudo como Cabiria de Pastrone o Napoleón de Gance le hicieron ganarse el apodo de «el Méliès español».
Aquí os dejo Viaje a la luna (Le voyage dns la line) de 1902 que fue presentada en Cannes restaurada en el año 2011, una pequeña gran maravilla.
 

miércoles, 9 de enero de 2013

Masao Yamamoto

Comenzamos un nuevo año y lo hacemos con energías renovadas. Me apetecía empezar de una manera especial y dada la negatividad que parece asolarnos con esta crisis que parce que nunca acaba, quería introducir en nuestros corazones un poco de paz y armonía. 

De ahí que haya elegido a este fotógtafo japonés. Masao Yamamoto, podía haber sido cualquier otro artista japonés como Mitsuko Nagone y esa visón pop llena de color, o la visión suburbana de Tomoyuki Sakaguchi o esa visión un tanto inquietante femenina de Izima Kaoru, Pero me he decidido por Masao porque representa en imágenes esos haikus -pequeños pomas llenos de sabiduría- tradicionales de la cultura zen y transmite esa paz y armonía tan maravillosa, como sólo la cultura oriental es capaz de hacer.

Masao Yamamoto es un fotógrafo japonés nacido en 1957. Imágenes, las suyas llenas de hermosas metáforas que nos incitan a meditar y a observar el mundo desde un equilibrio poético zen. Un universo lleno de vida y luz, imágenes inspiradas en la naturaleza y el cerpo humano, usa la fotografía para capturar imágenes que puedan evocar recuerdos. Desdibuja el límite entre la pintura y la fotografía experimentando con las superficies impresas, tiñendo y pintando con té, rasgandolas...

Sus fotografías son pequeñas y parecen viejas Las lleva consigo en caminatas, las frota con sus manos, hasta que consigue el resultado deseado. Llama a esto el proceso del olvido o la producción de recuerdos. Porque en las fotografías viejas los recuerdos se manipulan totalmente y es eso lo que le interesa y la razón por la que hace este trabajo.

La última oportunidad de ver la obra de este artista en España fue  el año pasado en el que tuvo lugar una exposición retrospectiva de su obra (con más de 200 fotografías) en la galería Valid Foto en Barcelona. 

Belleza y salud para todos

Aquí podéis ver un pequeño vídeo con algunas de sus obras:

domingo, 9 de diciembre de 2012

JLBorra, nueva página profesional en Facebook

Como el tiempo no para, no queda otra que adaptarse y regenerarse así que he creado un nuevo perfil, exclusivamente profesional, en una las múltiples redes sociales que nos invaden. Facebook es la plataforma y en esta dirección http://www.facebook.com/JuanLuisBorraLopez. Podrán verse en dicha plataforma las novedades y el diverso trajo que voy desarrollando.

martes, 20 de noviembre de 2012

Del buen uso de la lentitud

"Fugacidad de lo Vivo III", autor JL Borra
Releyendo el libro "del buen uso de la lentitud" de Pierre Sansot, me han venido algunas reflexiones sobre la lentitud en el arte actual y la necesidad de la comercialización de la obra, un aspecto que entra en serias contradiccones.

En él se encuentran algunos pensamientos al respecto:

"La exposisición según Warhol parece esencial. Sin ella, el objeto no pertenecería al ámbito del arte. De ahí el papel esencial de las galerías. de los museos, de algunos lugares públicos. El artista debería demostrar su competencia como organizador de eventos culturales. Si una obra con gran calidad fuera solamente conocida por algunos aficionados, no tendría demasiado valor....Por el contrario, los artistas preocupados por su interioridad sienten ecrúpulos a la hora de exponer;por lo tanto, a mostrarse desnudos, a sufrir el asalto de las miradas indiscretas.

... Un arista así habrá tenido que escoger a menudo entre el dinero, el éxito social y la búsqueda de lo que piensa es esencial en él y en el mundo. No desea la pobreza, pero cuando ésta existe, le tranquiliza sobre su fidelidad a ciertos valores inestimables (carísimos). Para Warhol, en cambio, ganar dinero es arte. Trabajar es arte y hacer buenos negocios es la cumbre de las artes."

Me reconozco artista de la lentitud, intimista, y desde luego no reconozco "el hacer buenos negocios" como la cumbre de las artes, sino más bien la máxima expresión de la decadencia de una sociedad, en la que parece perderse los valores de la generosidad, la solidaridad o el amor universal.

Por otro lado es necesario el negocio para poder sobrevivir dignamente, y es evidente que una obra de arte sin espectadores que la contemplen está muerta. Supongo que, como siempre en la máxima budista del "camino medio" se encuentra la solución. Un equilibrio delicado en el que nos encontramos muchos artistas.

Como momento muscal os dejo a una de las bandas más relevantes del panorama "indie" actual norteamericano con claras influencias psicodélicas y postpunk, originarios de Atlanta, Deerhunter nos presentan "Strange Lights"



martes, 6 de noviembre de 2012

Saul Leiter


Saul Leiter siempre se ha considerado pintor además de fotógrafo, uno de los pioneros de la fotografía en color. Ya en 1946, mucho antes que los llamados "padres de la fotografia en color" William Eggleston o Stephen Shore, Saul Leiter incorporó el color a sus imágenes de fotografía callejera, a pesar del desprecio de los artistas del momento.

Aves y cenizas, 1940
En sus pinturas y sus fotografías hay una tendencia clara a la abstracción y una cualidad matérica. Una ausencia deliberada de detalle, un movimiento difuso y una consciente reducción de la profundidad de campo y de la iluminación.  Son imágenes que no presentan al fotografiado como un individuo, sino como un impulso borroso de color; tras cristaleras empañadas, entre edificios, detrás de una señal de tráfico... 


En sus instantáneas los géneros de fotografía de calle, retrato, moda y arquitectura se mezclan convirtiendo su obra en algo imnótico, consigue atrapar al espectador dentro de sus ensoñaciones conscientes y siempre urbanas con New York conmo protagonista; algo con lo que reconozco me identifico plenamente dentro de mi labor creativa, si bien lo hago extensible a cualquier ciudad que me llame especialmente la atención.

Aquí dejo un pequeño vídeo con música de Miles Davis y fotografías de  Leiter
 

martes, 18 de septiembre de 2012

Kenneth Anger

De vez en cuando me apetece hacer alguna incursión en el mundo más subterráneo y olvidado del séptimo arte y esta vez le ha tocado el turno a Kennet Anger, el artista de la luz y uno de los personajes más influyentes en el mundo artístico del videocip musical.. 

En un capítulo titulado “The Magus” (“El mago”), P. Adams Sitney escribe:

“En las películas de [Kenneth] Anger, su imagen de sí mismo, la del ser, es la de un Mago y no la de un cineasta. Él se mantiene en la tradición de Jean Cocteau, por quien sentía una gran estima y quien, con La sangre del poeta, hizo de la búsqueda estética un tema legítimo para el cine. Es interesante que Cocteau haya usado el cine para estudiar el funcionamiento de la poesía, absteniéndose de lo reflexivo absoluto de una película sobre el cine mismo. Anger y otros cineastas de la vanguardia americana tomaron de Cocteau su fascinación por los medios tradicionales del arte – la poesía, la música, la escultura - contrapuestos al cine; así como su fusión de la búsqueda de lo estético con la búsqueda de lo erótico. […]
Para Anger, el quehacer estético es una categoría de la magia [NT: En este caso la palabra “Magick” con “k”, hace referencia a creencias neopaganas específicas]. Su forma de imaginar el ser es particularmente compleja porque involucra tantas distinciones como grados hay para el mago”.



Hay que entrar en las fauces más profundas del cine underground y provocar un incomodo momento, un momento de realidad, de subrealidad, de hiperealidad, de todas las desfiguraciones que la realidad tenga en lo mítico, en lo oculto, en lo místico para ver el cine de Anger. Icono del mundo subterráneo, el maestro del cine más bajo y pecaminoso. Desde 1937 sus cortos  se han fusionado en diversas corrientes de surrealismo y homoerotismo, con lo oculto; lo infernal. La mayoría contienen elementos de erotismo, documental, psicodrama y espectáculo circense. Ha causado un impacto profundo en el trabajo de muchos otros cineastas y artistas como Martin Scorsese, David Lynch y John Waters. También es el autor del controvertido libro  “Hollywood Babilonia” y su secuela “Hollywood Babilonia II”, en el que afirma  exponer muchos de los rumores y los secretos de las celebridades de Hollywood. , ha logrado que géneros como el vídeo musical se transformaran en una forma de arte emergente, integrando secuencias del sueño, danza, la fantasía y narrativa.



Durante la década de los 60 y 70 se asoció y trabajó con diferentes figuras de la cultura popular y el ocultismo, incluyendo la Iglesia de Satán de Anton LaVey su fundador, el sexólogo Alfred Kinsey, el artista Jean Cocteau, el dramaturgo Tennessee Williams, el director Alejandro Jodorowsky, Andy Warhol, músicos como Mick Jagger y Keith Richards, Jimmy Page, Tom Waits y Marianne Faithfull.

“Soy un artista trabajando con la luz y sólo eso me interesa de verdad. Lucifer es el dios de la Luz y no el diablo, eso es una difamación cristiana. El diablo siempre es el dios de los otros. Lucifer aparece en otras películas mías; no lo llamé así, pero siempre hay una figura o un momento en esas películas que es mi “momento Lucifer”…”